Seguimos revisando en pequeñas píldoras críticas lo que hemos ido viendo en la edición 2019 del Festival de Sitges. Es el turno de la fantasía blanca de omnipotencia total 'The Room' (no confundir con esa otra fantasía) y de la confirmación de que en su exilio chino, Renny Harlin está más cómodo que nunca con 'Bodies at Rest'.
The Room
Paradójicamente, el gran problema al que se enfrenta 'The Room' es la accesibilidad de su punto de partida: un matrimonio que se instala en una