Hay una cosa que me ha molestado de 'She-Hulk: Abogada Hulka' desde su primer episodio, y es lo mal justificada que estaba su ruptura de la cuarta pared. En los cómics de Byrne, el personaje se metía con el autor, se movía entre viñetas, era plenamente consciente de vivir en un cómic y lo aprovechaba a su favor. Sin embargo, en la serie no han sabido adaptarlo e introducirlo bien del todo, y queda como una rareza más que como un rasgo distintivo de Hulka.
Por poner un ejemplo, un estilo del hu