Te saludo una vez más en este espacio lleno de nostalgia y recuerdos invaluables. Hagamos un ejercicio de memoria y volvamos a ese momento en el que, por primera vez, tuviste contacto con una arcade. Seguramente ya lo tienes en la mente. ¿Cómo es el gabinete? ¿Cuántos botones hay? ¿Qué estás viendo en la pantalla? ¿Estás solo(a)? ¿Cómo te sientes? ¿La palanca es redonda o tiene esa forma de llama de vela tan espantosa? Sí, ya estás ahí. Tal vez hasta se te escapó un suspiro. Por un momento ya no