Los superhéroes y los videojuegos se han llevado bien desde hace muchos años. La acción y la fantasía características de sus aventuras encajan acertadamente dentro del ambiente electrónico. Al ver una película de este estilo, sobre todo siendo niño, soñamos con ser ese valiente personaje que siempre vence a pesar de las circunstancias y que sale adelante sin importar nada. Trasladar ese sentir a un videojuego genera un entorno ideal en el que nos sentimos todavía más conectados con nuestro héroe