Los RPG suelen llegar de una forma inesperada a nuestras manos; quizás como un regalo, porque los pedimos con anticipación o simplemente porque los elegimos en la tienda para probar algo diferente. Al ser títulos que requieren mucho tiempo para terminarlos es fácil relacionarlos con vivencias, por ejemplo un mal día en la escuela, la vez que decidimos comer en un lugar nuevo o incluso cuando tuvimos aquella pérdida difícil de superar. Mi aproximación a este género de manera particular fue con F